martes, 21 de septiembre de 2021

CAMBIAR


Puede ser que seas una persona sumamente afortunada y no necesitas cambios en tu vida.
Si es así, enhorabuena.
O puede ser que los evites , dado que tu carácter es conformista y los cambios te asustan.
Algo perfectamente respetable, dado que cada uno es dueño de su vida.
Han transcurrido casi tres meses desde que tomé la decisión, en parte obligada, de cambiar no solo de domicilio sino de ruta.
Todavía ha  transcurrido muy poco tiempo , como para evaluarla.
Las primeras impresiones, a pesar de un arranque poco afortunado, son positivas.
Utilizando un ejemplo gráfico, es algo parecido a reanudar ese siempre necesario ejercicio físico, después de un período de pereza y carencia del mismo.
Como bien saben los que han pasado por ese proceso, al principio cuesta.
Solucionados los aspectos prácticos relativos a una mudanza, tu paisaje habitual cambia.
Y no solo en lo geográfico.
Es volver a generar un circulo social adecuado, encontrar elementos de interés en tu día a día, descubrir nuevos espacios y convivir en una comunidad, donde la lengua mayoritaria, como en la mayoría de los enclaves turísticos, es el ingles, a pesar de estar en mi amado Sur.
En contrapartida , un clima suave, naturaleza, tranquilidad y silencio, dado que me encuentro en una zona alejada del bullicio urbano, aunque a escasos kilómetros del mar.
El resto, no muy diferente de lo vivido anteriormente, aunque alejado de amigos y familia.
Y esto último, es el verdadero reto.
Siempre recuerdo una frase que, en su día, me hizo reflexionar:
“La soledad es un buen sitio para ir de visita, pero no para quedarse a vivir”
Como todo principio, discutible.
Siempre puede haber  personas que desearían disfrutar de la libertad que yo poseo, sin renunciar a lo positivo de la convivencia.
Y no me refiero , exclusivamente, a la de pareja.
La de poder tomar decisiones sin ataduras laborales, familiares o afectivas.
Quienes bien me conocen, me han escuchado decir innumerables veces que, se puede tener de todo en la vida, pero no todo al mismo tiempo.
En mi caso, así ha ocurrido en el transcurso de mi vida,  tanto en lo económico, como en lo afectivo.
Y por tanto, hay que saber gestionar todo ello ,  independientemente de las circunstancias puntuales.
Algo así como construir tu propio edificio, aunque no dispongas de todos los materiales que desearías.
Y es ahí donde puedes conocer si eres o no un buen arquitecto de tu vida.
Quizás, alguno de los que tienen la generosidad de seguir este blog, se encuentra ante esa disyuntiva.
Y lógicamente, le provoca dudas e inquietud.Su situación no le satisface, pero considera que le faltan fuerzas, no es el momento apropiado o es demasiado tarde para cambiar.
No soy quien para dar consejos y menos a personas que no conozco personalmente.
Pero, si eres aficionado a viajar, habrás sentido el placer de descubrir nuevos paisajes y experiencias, que, en tu vuelta a casa, te habrán dejado hermosos recuerdos.
Y las ganas de volver, tarde o temprano, a “navegar”.
Porque, finalmente, en eso consiste nuestra vida, incluso para aquellos que no les gusta cambiar.
Si voluntaria o involuntariamente, te encuentras en esa situación, disfrutalo y aprende de la experiencia.
Y como buen navegante, deja atrás tormentas o naufragios, mira al siempre impredecible horizonte y confía en encontrar el puerto adecuado.
Aunque el poeta griego, Kavafis, en su inmortal “Viaje a Itaca”, nos recuerda :
 “ Cuando emprendas tu viaje a Itaca, pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias"
Porque, como siempre han sabido los grandes viajeros,  es más importante el trayecto , que llegar al destino escogido.
Para todos , que tengáis buen viento y buena mar en vuestro recorrido.






sábado, 21 de agosto de 2021

APRENDER A DESAPRENDER



Un antiguo refrán dice: "La letra, con sangre entra”.
Tal como dijo, posteriormente, la gran pedagoga María de Maeztu :
 “ Ese refrán es correcto..... pero con la del maestro, no con la del niño”.
Afortunadamente, dicho concepto ha evolucionado y desaparecido de los actuales sistemas de educación.
Sin embargo, la vida juega contigo y me viene a la memoria ese  recuerdo cuando , algo que parecía normal, como es un cambio de lugar de residencia, buscando nuevos paisajes y  porque no, nuevos horizontes , se ha complicado innecesariamente.
Los que hayan soportado una mudanza, ya conocen los eventuales problemas que, en determinados casos, conlleva.
Normalmente, todos procuramos planificarla, con el objetivo de minimizar eventuales problemas que puedan surgir de la misma.
En mi caso particular una situación , aparentemente solucionable, como la falta de capacidad del medio de transporte para realizar  la totalidad del traslado, que conllevaba buscar una solución alternativa  para completarla, se ha transformado en un bucle sin fin, cuyo resultado, al día de hoy todavía es incierto.
La confianza, posiblemente ingenua, depositada en una persona , desconocida para mí hasta ese momento, que me propuso realizar esa segunda parte, con un total incumplimiento posterior y obligándome a presentar una denuncia, ha hecho que una parte de mis enseres personales todavía no hayan llegado a mi nuevo destino e ignoro , al día de hoy, si ello se cumplirá.
Pero, no es mi intención emplear estas líneas para describir una situación que, lamentablemente, le ha podido suceder a otras personas con más frecuencia de lo que uno puede imaginar.
Como siempre, he procurado extraer de ello una enseñanza y porque no, una autocrítica para intentar saber en que medida, he contribuido a que dicha situación se produzca.
Y en un análisis lo más objetivo posible, he encontrado algunas respuestas.
Elementos de mi personalidad, en principio positivos , deben de ser modificados, sin que ello signifique un cambio radical de mi filosofía de vida.
La confianza excesiva en los demás, esperando recibir lo mismo que tu das, es algo a corregir , basado en el principio de más vale tarde que nunca.
Y ello es aplicable, no solo a este caso, sino a otros muchos aspectos de mi vida.
A pesar de que , entre otras muchas aficiones, practico un amor incondicional por el cine,  debo de asumir que , “Que bello es vivir” sigue siendo una maravillosa e idealista película de Frank Capra, pero solo eso.
 No se deben confundir imágenes con realidades.
Ese mundo útopico, que ronda constantemente por mi cabeza, no existe.
Y ello me ha hecho y me sigue haciendo, cometer errores que podían haber sido evitados.
Generosidad, entrega, confianza, afectos, idealismo y otros conceptos similares, sumamente positivos, no deben desaparecer de mi día a día.
Pero si ser selectivo en su aplicación y por consiguiente en mi toma de decisiones.
Es necesario combinar personalidad y experiencia, con objetividad y un mayor control ante las mismas.
Porque las decepciones ante determinadas situaciones, no deben ser solo atribuidas a los demás.
Precisamente, la mejor forma de evitarlas es no auto generar unas expectativas que, en la mayoría de los casos no se van a cumplir.
Error que asumo he cometido infinidad de veces y  que confío en poder corregir en ese siempre ambiguo futuro.
Aunque, a veces, lamentablemente...... la letra con sangre entra.








viernes, 2 de julio de 2021

¡ GRACIAS !

Soy perfectamente consciente de que un blog, en este caso el mío ,puede ser una gota de agua en el inmenso océano digital.
Nunca estuvo en mi cabeza alcanzar cifras competitivas o utilizarlo como instrumento de monetización.
Por lo tanto, desde su creación, rechace la inclusión de banners.
Deseaba utilizarlo como plataforma para expresar mi personal opinión sobre temas de todo tipo , como ciudadano  y profesional con amplia experiencia en diferentes sectores, tanto comercial como marketing, publicidad y en mi último período,  audiovisual.
Siempre con  la confianza de que, a mi anónimo lector, le pudiese servir como punto de reflexión sobre sus propias vivencias. 
Transcurrido ese tiempo, las últimas cifras  que me facilita Blogger, reflejan más de 60.000 entradas acumuladas, con un promedio mensual, en el último período ,de más de 4.000.
Algo he debido hacer bien, si he conseguido captar vuestra atención, de la forma más libre y transparente que he podido conseguir.
Por lo tanto, gracias infinitas a todos aquell@s que tenéis la generosidad de apoyarlo.
Salud, larga vida y un feliz verano. 
Abrazos virtuales....desde el alma.

 




martes, 8 de junio de 2021

RECONSTRUIR


Durante un largo período  ,  tras un cambio importante  , más en lo personal que en lo profesional, que conllevó el traslado a una nueva vivienda,  inicie un punto y aparte  todavía cargado de una simbólica mochila, donde se encerraban vivencias positivas, negativas, éxitos y fracasos , para iniciar un nuevo camino.
El comienzo no fue fácil
Ese empezar de cero, en un lugar donde todo tu entorno social es, lógicamente , desconocido y una sensación de aislamiento y soledad fue rápidamente superado gracias a una serie de personas que, transcurrido el tiempo, pasaron a ser amigas ,  gracias a las cuales se transformó  y mejoró mi paisaje.
Una serie de circunstancias , por otro lado normales, provocan el inicio de una nueva etapa ,  un cambio de residencia y mi ausencia de Madrid.
Con las dudas habituales sobre donde reubicarte, búsqueda de nuevo hogar, perfil del mismo y como no , las limitaciones habituales presupuestarias  de cualquier persona.
Gestionarlo no ha sido fácil, posiblemente no tanto por razones prácticas o de mercado, más bien por no tener muy claro cual debía ser mi hoja de ruta.
 Nunca es mi intención, para quien tiene la generosidad de seguir este blog, el cual acumula al día de hoy ,  gracias a vosotros  , mas de 57.000 entradas,  de limitarme a describir mis vivencias , más bien intentar aportar reflexiones, basándome en las mismas
Y creo haber encontrado la clave de mi decisión final.
Hay muchas formas de construir tu vida, en base a tus personales circunstancias.
Mejorar tus carencias, apoyándote en quien, cariñosamente,  te presta esa ayuda, pero cuya situación familiar, laboral y personal es  totalmente diferente o diseñar tu propio edificio.
Siempre cuento, jocosamente, una anécdota sucedida en un viaje a Lanzarote.
Una de las rutinas turísticas es visitar la zona volcánica de Timanfaya y el ofrecimiento de realizar una ruta en camello,  aunque realmente son dromedarios , dado que poseen una sola joroba.
Por curiosidad y dado que ya lo había hecho en Egipto, me apunte.
 Con un solo problema. 
Como es lógico, montas en pareja, para equilibrar el peso  sobre el animal.
Pero yo era el único que iba solo. Afortunadamente, una incorporación de última hora, de otro turista, me permitió realizar la ruta. 
Todavía recuerdo con una sonrisa,  la frase reiterada del guía:
“ ¿ Donde ponemos a Charly”. Que es el disminutivo habitual, que utilizo, dado que José Carlos es menos “retenible”.
Y sigo estando ....no emparejable.
No es solo una divertida anécdota.
Lo cito, porque creo  que es el momento de reconstruir mi edificio y complementarlo de forma diferente a lo realizado anteriormente.
Quizás puede ayudar  a todos aquellos que, estando en plena deriva, solos o acompañados, les haga  recordar que siempre hay un día y una hora  para modificar su ruta.
El Diccionario de la RAE, define reconstruir, como:
“Unir, allegar, evocar recuerdos o ideas para completar el conocimiento de un hecho o el concepto de algo”.
Y si, por casualidad, eres aficionado al senderismo sabrás , mejor que yo , que uno de los mayores riesgos de tropiezo es mirar hacia atrás. 
Ya lo dijo , el gran poeta Antonio Machado:
” Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar"
Eso si, con el dulce sabor de boca, de que yo me marcho, pero mis amigos siempre estarán conmigo.
Para ellos y quienes me leen..... gracias, salud y larga vida.




martes, 27 de abril de 2021

IMPACTO

 


Y de repente, te llega una terrible noticia.
El fallecimiento del hijo de un querido amigo, fulminante y a temprana edad y en este caso, sin ninguna relación con el fatidico virus.
Como padre, no hay nada más terrible que sobrevivir a un hijo o hija.
Me ha costado y me sigue costando asumirlo , me rebela y me recuerda la terrible ruleta que es la vida, donde en un solo minuto, todo puede cambiar.
Si ello me ocurre a mi, en ningún caso es comparable con el sufrimiento de los verdaderos protagonistas, sus padres.
Y me provoca un cierto sentimiento de culpabilidad, cada vez que me informo , diariamente, sobre el desarrollo de la cruel pandemia.
Nos facilitan datos estadísticos  en los cuales, inevitablemente , se incluye el número de fallecidos.
Y tengo la frustrante sensación de que, al contrario del inicio de la misma, se asumen como algo inevitable y casi rutinario.
Y basta un caso, un solo caso como el ocurrido, para recordarme el dolor, el inmenso dolor y la repercusión que cada muerte provoca en el entorno de familia y amigos.
Es tal la rapidez con la que discurre la vida que, por decirlo de forma simple, la muerte deja de ser noticia.
Da la sensación de que, buscando la deseada inmunidad sanitaria , legítimamente por otra parte, hemos asumido las cifras como algo inevitable.
Extrapolándolo, lo que ocurre a nuestro alrededor, en países tan lejanos como la India y sus terribles imágenes, nos impacta puntualmente, pero nuestro instinto de supervivencia nos distancia de esa realidad, como si sucediese en otro planeta.
No quiero enviar un mensaje equivocado.
Soy de la opinión de que somos un país solidario y sensible a los acontecimientos.
Y lo hemos demostrado ampliamente en numerosas ocasiones.
En este caso, que mejor ejemplo que el comportamiento del personal sanitario, volcado al límite de sus posibilidades para paliar los efectos de la maldita pandemia.
Pero se va provocando un cierto distanciamiento, ante algo que se considera inevitable.
Por ello, ante la confusión y el debate generado por las diferentes vacunas y sus posibles efectos colaterales, quiero hacer una reflexión.
Asumiendo las dudas y preguntas que gran parte de la población nos hacemos....vacunate. No solo por ti y tu protección.
Al hacerlo, eliminas probabilidades, no solo de contagiarte, sino de poder contagiar al resto.
Y por tanto, ayudas a disminuir la trágica estadística de fallecidos.
Ha causado gran revuelo mediático , la reciente entrevista con Miguel Bose, expresando sus discrepancias y negacionismo sobre la pandemia.
Y uno de los aspectos que más se critican es la influencia que puede ejercer su opinión sobre quienes le escuchan, dada su popularidad.
Punto sobre el cual discrepo. 
El problema no es solo de quien emite el mensaje, sino del que lo recibe.
Y eso vale para casi todo. Una sociedad culta, debe estar preparada ante este tipo de actitudes , desarrollando y practicando su propia opinión, su libertad de pensamiento.
Hitler no hubiese existido, sino hubiese conseguido un respaldo y un apoyo social mayoritario, que  asumió su discurso.
Porque existe un virus todavía más poderoso que el que estamos sufriendo actualmente.
El de la ignorancia.
Parafraseando a Descartes : “ Pienso, luego existo”.








martes, 23 de febrero de 2021

VOLAR





El volar es para los pájaros.
 Literalmente, es así. 
Aunque los humanos también lo podemos hacer.
Naturalmente, no me refiero al simple hecho de tomar un avión.
Hay muchas formas de volar.
Con la imaginación, escribiendo unas líneas o mientras escuchas música en tu hogar.
Y a veces esa bella palabra , hogar, puede tener un concepto de transitoriedad.
En esta ocasión a mi me toca volar.
Una serie de circunstancias, provocan la necesidad de cerrar una etapa de mi vida, que conlleva un cambio, un desplazamiento e iniciar un nuevo camino.
Como es lógico, con dudas e interrogantes.
Y ese deseo, innato en cualquier persona, de creer firmemente que estás tomando la decisión adecuada.
Ya se que detrás de ello dejare personas, recuerdos, risas, confidencias , buenos momentos, amigos....y familia.
Tu parte afectiva se resiente. Aunque tu cabeza y tu forma de enfocar la vida, te hace creer que las cosas siempre suceden  por algo.
Unos lo llamarán destino, otros casualidad y algunos “causalidad".
Abandonar zonas de confort, termino últimamente muy utilizado , conlleva cambios impredecibles.
Pero, en eso consiste la vida.
Todos hemos pasado situaciones similares.
Un cambio de trabajo, voluntario u obligado, convivir en pareja, tener hijos, una separación o reiniciar tu vida con una nueva persona.
Y esa alteración de lo cotidiano, te altera, te modifica.
Ingenuamente, te preocupa ese algo intangible que llamamos futuro.
Término que es inexistente.
Podemos recordar el pasado y vivir el presente. Asegurar el futuro es imposible.
Existe una delgada línea, que solo viene a nuestra mente ante un hecho inopinado.
Por ejemplo , ante una catástrofe o una pandemia como la vivida actualmente, que nos hace recordar nuestra fragilidad como personas.
En minutos, todo puede cambiar y nada se puede hacer ante ello.
Y en ese continuo aprendizaje, tienes que aceptar lo no planificado.
El tiempo, el inexorable tiempo, será el único juez que podrá confirmar o desmentir tus expectativas.
Las aerolíneas ofrecen cursos gratuitos para combatir la aerofobia. Psicólogos especializados imparten técnicas para eliminar el temor, la ansiedad y el pánico que muchas personas sufren ante el hecho de tener que viajar en avión.
Afortunadamente, nunca he pasado por ese proceso.
Todo lo contrario.Una de mis pasiones es viajar.
Y así lo quiero denominar. Continuar con ese apasionante viaje que es la vida y dejarme sorprender por ella.
Honestamente, tampoco es una situación irreversible.
Si, transcurrido el tiempo necesario, el resultado no es el adecuado, depende de mi cambiar el rumbo.
Porque, aunque nunca he pasado por esa experiencia, debe ser muy bello poder pilotar un avión. En este caso, tu propio avión.
El ya fallecido Steve Jobs, dijo en una ocasión:
“Cada día me miro en el espejo y me pregunto : Si hoy fuese el último día de mi vida....querría hacer lo que voy a hacer hoy?. Si la respuesta es no, durante demasiados días seguidos....se que necesito cambiar algo"
Volemos.




miércoles, 27 de enero de 2021

CANSANCIO

 

Cansancio.
Se palpa, se percibe,  cada vez más intenso.
Y yo también lo siento.
Nos acercamos a un año desde el comienzo de la pandemia.
Meses de confinamiento, apertura posterior, limitaciones, afirmaciones y desmentidos, cambios de criterio, personal sanitario exhausto, ocultación de datos, confusión.
Y sobre todo, miles de compatriotas fallecidos,  de todos los géneros, aunque mayoritariamente aquellos que trabajaron y pelearon duramente,  durante toda su vida , para crear una familia, un hogar y aportaron su esfuerzo para mejorar el desarrollo económico de este país.
Entre todo ello, algo de luz.
La aparición de las ansiadas vacunas, aunque con cierta reticencia inicial por gran parte de la población sobre su efectividad o posibles efectos colaterales, evidentemente crea un signo de esperanza.
Sin embargo, el ciudadano contempla, desconcertado, que el ritmo de vacunación no es el esperado, que el aspecto económico se superpone al humanitario, que el mayor postor es el  destinatario preferido  por parte de los proveedores farmacéuticos.
Porque, mientras se clarifica el proceso, hay personas, compatriotas nuestros que siguen falleciendo.
Y lamentablemente, forman parte de la estadística diaria, casi rutinaria. Solo números.
¿ Esto es lo que valemos, como sociedad, como país, como mundo ?
No tengo porque reprochar que el sector farmacéutico, privado, necesite recuperar las inversiones de todo tipo realizadas.
Y evidentemente, conseguirán alcanzar un alto beneficio  legitimo.
Pero ¿ de esta forma?.
¿Donde queda la ética, el compromiso, la solidaridad, el bien común?
¿ Todo se reduce.....a un negocio?
Es posible que el equivocado sea yo creyendo, románticamente , que vivo en un mundo que no existe.
Pero, mientras tanto el cansancio se apodera de mi, acompañado de desencanto y rechazo ante el paisaje.
Dado que pertenezco al denominado perfil de riesgo espero ,como otros muchos, la ansiada fecha de vacunación que no va a depender de un proceso ético. 
Solamente del final de una subasta y la efectividad del calendario sanitario.
Aparentemente,  solo soy persona y ciudadano cuando se solicita mi voto.
Y me pregunto cuantos euros vale una vida.
Parafraseando a mi , siempre recordado , Groucho:
Nunca aceptaría ser socio de un club que admitiese gente que no tiene valores.
Solo cuenta de resultados.

 

            

            

            


 

 

 

 

 





jueves, 24 de diciembre de 2020

UNA VIDA PLENA






Tener un hijo, plantar un árbol , escribir un libro.

¿Quien no ha escuchado alguna vez esa frase, en el transcurso de su vida ?

 En origen , parece ser que corresponde a un relato profético de Mujanmmad, Mensajero del Islam, que fue posteriormente adaptado y resumido en dicha frase por José Martí, político y escritor cubano y uno de los principales líderes de la independencia de su país, que la popularizó.

Conceptos perfectamente válidos,  aunque también matizables.
¿ Que sucede si la persona no tiene capacidad física de  concebir ?
¿ Una persona , lamentablemente analfabeta.... está condenada al fracaso vital, por no saber escribir?
Todos podemos de una forma o de otra, conseguir plantar un árbol.

 Pero ¿ de que tipo? Porque los hay que son dañinos para la naturaleza.

Un personaje mexicano, muy popular en su
época,  Francisco Ligouri, abogado, profesor y cronista, ironizó sobre el tema , con el siguiente texto:
"Tengo un amigo canijo
Que leyó en un libro viejo
Aquel antiguo consejo
Y lo siguió muy prolijo
En su propósito fijo
Pensó, como buen pendejo
“Sere feliz porque dejo
un libro, un árbol y un hijo"
Pero le salió mal todo
Pues, por irónico modo
Logró al fin de su jornada 
Un libro muy aburrido
Un árbol seco y torcido
Y un hijo de la chingada.”

Humor aparte, está claro que la literalidad no es el todo.

No solo es leer. Es saber interpretar.

Por ejemplo, se puede adoptar a un niño, caso de no poder tenerlo.

También  colaborar con ONGs, dedicadas a la protección de la infancia.

 O volcar ese amor en la gente que quieres, que te importa. Amigos, familia.

Leer, culturizarse y si dispones de la capacidad necesaria, difundir el conocimiento adquirido de forma altruista, es tan importante como escribir.

El respeto a la naturaleza, contribuir a su mantenimiento y colaborar con causas que ayudan a protegerla, es una buena forma de “plantar un árbol “.

Por tanto, en esa búsqueda de una vida plena y satisfactoria, hay muchas formas de realización.

Ello no invalida esa hermosa frase.

Pero si hacernos reflexionar sobre el trasfondo de la misma.

Yo he intentado y espero que conseguido, aplicarlo.

Como me recuerda , periodicamente, una querida amiga, no solo con coherencia. También con congruencia.

He procurado cultivar una serie de valores y transmitirlos a mis hijas, tales como honestidad, ética, cariño hacia mis semejantes, conciencia social, libertad de pensamiento, cuidado de mi familia, respetar a mis amigos.

Y leer, leer, leer.......

Naturalmente, estableciendo criterios para seleccionar obras y autores,  que contribuyan a mi desarrollo personal.

En un duro año, que por fin termina, ese deseo de vida plena lo trasmito a todos aquellos que forman parte de mi día a día, de mi vida.

Ellos saben quien son y supongo que sonreirán al ver la forma que he escogido, para evitar caer en frases tópicas y desgastadas, propias de estas fechas.

Esos que siempre están ahí. 

Y por descontado, gracias de corazón a todos aquellos que, generosamente, han dedicado o dedican unos minutos de su tiempo para asomarse a esta pequeña ventana, que cuenta desde su creación y al día de hoy con casi 47.000 entradas. 

Para todos ellos......

Feliz solsticio, Feliz vida plena, Feliz nuevo año.


 



 

 

 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

REGALOS




 

El calendario me recuerda que, siguiendo la tradición , es época de regalos navideños.

Y me he puesto a ello, buscando pequeños obsequios para familia y amigos.

Cuando  me han  preguntado que podría apetecerme , me he encontrado sin respuesta.

Aunque, realmente, si la tengo.

Nada.

Naturalmente ,  soy tan normal como cualquier otro y siempre hay algo que te apetece.

Caprichos, finalmente.

Pero, a estas alturas de mi ya largo recorrido, algo he aprendido .

Que todo aquello que se puede comprar, siempre es agradable , pero no imprescindible.

Utilizando ese ya indispensable Internet en   exhaustivas búsquedas, no he podido encontrar a ninguna empresa, nacional o multinacional, donde se pueda adquirir lo esencial de la vida.

 La maravillosa sonrisa de mi nieto, el amor de mis hijas, una puesta de sol, un paseo por la playa a primeras horas de la mañana, un mar embravecido, el olor a eucaliptos, la belleza de una flor o de un paisaje, mi,  no muy amplia , pero querida familia.

Esa espontánea alegría de infinidad de personas alrededor del mundo que, a pesar de vivir en condiciones lamentables e inhumanas, regalan una sonrisa cuando les hacen una foto, como recuerdo o para alguna publicación.

También, ese anciano , lleno de humanidad, que cede su asiento a una persona, porque considera que lo necesita mas que el.

Y, porque no,  esa persona que se muestra sorprendida cuando le cedes tu sitio en la cola de un supermercado y te lo agradece con un gesto o una sincera sonrisa

Este año, particularmente, esos profesionales de la Sanidad, que se dejan la piel ante una brutal pandemia, con riesgo de su propia vida.

Y lo mejor de todo ello.

Un bien tan  sumamente  escaso como son los verdaderos amigos .

Para ser politicamente correcto....y amigas.

Aquellos que, superando sus  dificultades y problemas, siempre están ahí para apoyarte, aconsejarte, soportarte y ofrecerte un cálido abrazo.

Como dice una preciosa frase:

"Hay personas que están contigo cuando tienen tiempo y otras que buscan tiempo para estar contigo.

Naturalmente, quien me la recordó, forma parte de ese reducido círculo.

Así que, aun siendo  solo una pequeña gota de agua en este inmenso océano que es el mundo, este año , queridos míos, quedáis liberados de cualquier compra.

Soy consciente que, a pesar de ello, siempre habrá una pequeña sorpresa, que recibiré encantado.

Porque detrás de esa compra, hay algo muy importante.

Amor incondicional ,  sinceridad y lealtad.

Y por mi parte, la justa reciprocidad y el deseo de seguir dejando abierta mi puerta a la desconcertante, caótica, compleja, calida, dura, sorprendente y apasionante vida.

La maravillosa vida.

 

domingo, 25 de octubre de 2020

NO ME SALVEN

 



No me salven.
Por favor, no me salven.
Tengo demasiadas canas, demasiados libros leídos, demasiados desengaños, demasiados errores, demasiados fracasos,  demasiados caminos recorridos ,  como para que me salven.
Todos los días me levanto esperando escuchar noticias positivas,  creíbles,  solidarias, noticias de la verdadera realidad.
Y solo me encuentro el mismo paisaje.
Palabrería, demagogia, populismo, vaguedades, promesas  incumplidas, mentiras, amoralidad.
Por favor, no me salven.
A estas alturas de mi vida, solo necesito hechos.
 Necesito realidades.
Presente y no futuro.
No necesito salvadores , iluminados, profetas, nuevos libertadores, arribistas o pesebristas del poder.
Necesito ciudadanos.
Con los pies en la tierra, escuchando y presenciando la miseria, las deficiencias, la falta de trabajo, las necesidades de mejoras en los diferentes sectores, la pobreza de los comedores sociales, las dificultades de vivienda digna, los sueldos tercer mundistas de las nuevas generaciones.
Necesito.....calle y no poltrona.
Y todo ello gestionado  por los mejores profesionales en cada campo, las mentes brillantes que existen en nuestro país, los más capacitados, los de mayor conciencia social, los de mayor sentido de Estado.
Y , evidentemente, correctamente remunerados pero con los mínimos privilegios. Solo aquellos que estén plenamente justificados para el desarrollo de su función. 
Y con transparencia informativa, con cifras reales, con ahorro presupuestario en las diferentes partidas necesarias para hacer funcionar la maquinaria.
Toda una generación ha sufrido las consecuencias de la terrible pandemia, después de toda una vida trabajando y cotizando, para llegar al final de su vida, muertos y abandonados en una cama de hospital, por falta de medios técnicos necesarios, por falta de respiradores o sus equivalentes.
Y mientras se habla de política social, sus familiares solo han podido hacer una cosa. 
Llorarles.
Este es solo un ejemplo de los múltiples que podríamos citar en estos últimos tiempos.
Este no es un texto ideológico, no es un texto partidista.
Lo escribiría igual, sea quien sea que ocupe el poder.
Y va dirigido a toda la clase política , aunque en este caso particularmente a quien hoy gobierna.
No me salven. 
Gestionen y  gobiernen, pensando en nosotros, no en sus ambiciones.
Sean ustedes verdaderos ciudadanos que, voluntariamente  ,  ocupan puestos pagados con nuestros impuestos, para conseguir la mejor cuenta de resultados de esa gran empresa llamada España.
Y recuerden que el Congreso es nuestra cámara de representación y obviamente de discrepancia, pero para buscar soluciones.
 No un frente de guerra.  
No tengo nada en contra de quien, honestamente,  ha decidido  dedicar su vida a la política.
Pero, no hagan buena la conocida frase de mi admirado Groucho Marx:
" La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados".
Y recuerden.....no me salven.
 



lunes, 19 de octubre de 2020

HORROR

 



Independientemente del éxito como autor de Perez Reverte, incuestionable a la vista de las  cifras de ventas , sus intervenciones mediáticas suelen ser motivo de controversia y debate.
 La publicación de su ultimo libro sobre un tema tan delicado y doloroso como nuestra Guerra Civil, ha recibido excelentes críticas, pero acompañado de acusaciones , tanto de la derecha como de la izquierda, aunque sobre todo por parte de esta última,  por  su aparente falta de ecuanimidad al calificar dicho período como una Guerra inicialmente ideológica , con el alzamiento de la derecha ante un Gobierno de izquierdas legítimamente constituido, pero desvirtuado en la obra como una pura lucha de supervivencia.
Ignoro cual ha sido la intención del autor y lógicamente para poder opinar, estoy finalizando su lectura.
Me he encontrado con un texto de 680 páginas impregnado de crudeza , realidad, desamparo y miedo con personajes perfectamente descritos de ambos bandos donde,  por encima de virtudes , defectos o ideología aparece el hombre, la mujer, el ser humano, con sus fragilidades, sus inquietudes, su afán de  supervivencia y naturalmente su lado más oscuro.
Y todo ello en un paisaje perfectamente descrito y con un tremendo realismo que te estremece.
Y creo, honestamente, que esa ha sido la verdadera intención del autor.
Todos o al menos muchos, hemos escuchado historias familiares, donde la afiliación y la ubicación en uno u otro bando, venía dada por circunstancias puramente geográficas y estratégicas. 
Y donde el miedo a ser señalado y las posibles represalias, te hacían luchar en uno de ellos, independientemente de tu verdadero pensamiento.
Es una obra de ficción , no un ensayo, donde el autor describe libremente los hechos en base a su personal criterio, aunque apoyado en una amplia documentación.
Y creo que la verdadera controversia no viene dada solamente por el texto.
 Proviene de las acusaciones de Perez Reverte sobre la política actual, a la que acusa de hacer resurgir un clima guerra civilista cuando los verdaderos  protagonistas de la misma ya han desaparecido.
Y que el hecho y su  origen se ha  simplificado  premeditadamente por parte de unos u otros , utilizándose como arma política, no como un verdadero deseo de conciliación.
Hay tanto dolor, tantas historias, tantas venganzas, tanto resentimiento, tantas injusticias, tanta crueldad en cualquier guerra civil, que poco puedo aportar.
Si debo reconocer que su lectura me ha atrapado y desgarrado.
Ingenuamente desearía que, al menos, hubiese un reconocimiento de ello por ambas partes e intentásemos curar nuestras cicatrices, haciendo todo lo necesario de forma no partidista , con un objetivo común: finalizar un triste período de nuestra Historia.
Como dice uno de los protagonistas en el libro:
" Es lo malo de estas guerras. Que oyes al enemigo llamar a su madre en el mismo idioma que tu ".
¡ Ay España, camisa blanca de mi esperanza......!




domingo, 4 de octubre de 2020

TSUNAMI

 



Y llegó el tsunami sanitario y económico.
Nadie se ha librado, desde las grandes potencias a los países más subdesarrollados.
No existe la menor duda de que habrá un antes y un después  en nuestra historia  hasta poder alcanzar, como mínimo, un tratamiento efectivo y en un plazo indeterminado la ansiada vacuna.
Y ante el problema, la reacción.
Reacción que, ante una catástrofe de alcance mundial, permite medir la capacidad de gestión de cada Gobierno, de cada país.
En el nuestro , la ciudadanía ha reaccionado  de forma ejemplar , asumiendo  el cumplimiento de las medidas adoptadas, con aisladas excepciones procedentes del ocio nocturno y población juvenil, erróneamente creyentes de una supuesta inmunidad.
A nivel de gestión el Gobierno ha sido arrollado por la ola.
Falta de equipamiento sanitario, descoordinación, falta de transparencia,  desinformación, estadísticas manipuladas, escasez de personal.
Y todo ello dirigido y gestionado por un Ministro de Sanidad, con nula formación al respecto y un supuesto comité de expertos aparentemente inexistente.
Y con Ministerios ocupados por personas cuyo único mérito profesional es el de reparto de poder y cuota, tal como sucede con el Ministro Illa.
Motivos más que sobrados para que la oposición haya sacado toda la artillería, pero   con nulos resultados para la resolución del problema, tal como crítica The Economist en un reciente artículo, publicación poco sospechosa en cuanto a su línea editorial.
El resultado de todo ello:  el dudoso honor de ocupar el primer puesto del ranking europeo como epicentro de la pandemia.
Y el ciudadano asiste asombrado a una ceremonia donde está ausente la solidaridad, el esfuerzo común y la coherencia para la resolución, al menos parcial, del problema.
Nadie quiere reconocer sus errores, presentes o pasados.
Incluso se percibe un aire de arrogancia por parte del Presidente Sanchez, cuya línea ideológica es cuestionada incluso por prominentes integrantes de anteriores Gobiernos socialistas. 
Con solamente asomarse a la bendita videoteca, se pueden comprobar las innumerables contradicciones , falta de coherencia y afirmaciones posteriormente incumplidas. 

Y lo deseable, posiblemente útopico, sería olvidar  momentáneamente  esa lucha por el poder y retomar el concepto de Estado, aunque solo sea por respeto a los miles de compatriotas fallecidos.
No es el momento de profundizar en otros aspectos de estrategia política, derivada de pactos con partidos a los que la palabra España les produce escalofríos o las críticas dentro del propio Gobierno a nuestras instituciones.
Siempre he repetido lo mismo. Nuestra Constitución procede de un pacto de Estado y es la que nos rige.
Si alguien desea cambiarla, que sea mediante un plebiscito y por vía parlamentaria. Las urnas son las que decidirán, libremente, el apoyo o rechazo a dicha estrategia.
Pero mientras ,  continúan las muertes y el enfermo está grave , mientras los cirujanos políticos  han abandonado el quirófano y practican la esgrima.
Y,  porque no decirlo, ante la pasividad colectiva del país, solo alterada por opiniones aisladas en redes sociales.
Puedo asegurar que estas líneas intentan ser objetivas, independientemente de mi pensamiento ideológico. 
Y rechazo que se me califique en uno u otro bando, tal como se estila últimamente.
Soy un ciudadano libre, al menos en mi pensamiento , y nunca voy a renunciar a ello. Nadie me tiene que decir lo que debo pensar u opinar.
Deseo equivocarme, pero creo que estas líneas no van a gustar a nadie, ni van a provocar likes de aprobación o comentarios de apoyo.
No me importa. Soy consciente de que siguen existiendo las dos Españas.
Pero a mi y en este duro momento, solo me importan mis compatriotas.
Desgraciadamente, me viene a la memoria un proverbio africano:
"Cuando los elefantes luchan, quién sufre es la hierba"
España, camisa blanca de mi esperanza......








viernes, 28 de agosto de 2020

PEREZA

Pereza....
Quien no ha experimentado pereza.
Muchas veces física o , lo que es peor, mental.
En ocasiones motivada por la rutina personal o laboral, por la ausencia de estímulos puntuales , por la constante repetición de noticias negativas, por el hartazgo ante luchas políticas mientras el país se desmorona, por la ineficacia en la gestión de nuestros grandes problemas, por anteponer el conservar el poder antes que practicar la coherencia.
Todos la tenemos.
Algunos lo reconocen, muchos la ignoran.
Porque es mucho más fácil ignorar que analizarse, dejarse llevar que conducir, ser rebaño y no individuo, dejar de luchar por miedo al reto, no crear y si creer....aunque sepas que es mentira, rendirse que pelear, ceder y no ser libre.
Confieso que también caigo en la pereza.
Y últimamente, sumergido en esta situación de riesgo colectivo y ayudado por la relativa calma estival, la he practicado.
Ese no es el peligro.
No ocurre nada por asumir que somos humanos y por tanto imperfectos.
El riesgo es que dicha pereza se convierta en un hábito, en una modificación de tu mente y de tu alma, en un acomodamiento aburguesado.
Y llega un día en el cual, imperceptiblemente, te has anulado. 
Has comenzado a ser parte de ese enorme colectivo impregnado de fatalismo, de aceptación, de sumisión.
Has perdido el único bien que nadie te puede arrebatar: Tu libertad de pensamiento. Y por tanto, tu libertad como individuo.
La diferencia entre unas y otras personas es parecido a la buena música.
Donde unos solo encuentran ruido, tu encuentras placer.
Y basta que alguien te susurre al oído una hermosa canción, para que tu espíritu se reconforte con la melodía.
Y yo soy afortunado. 
Porque, sin saber como ni porque, sin buscarlo, sin esforzarme , encuentro una voz que me hace reflexionar y me uno a ella.
No tengo un nombre para definirla.
Puede ser orgullo, dignidad, exigencia o simplemente congruencia.
Porque nacer es solo un hecho puntual.
El como hacer camino, depende de ti.
Y quiero finalizar mi simbólico viaje a Itaca de pie, no arrodillado.
Libre.