miércoles, 27 de enero de 2021

CANSANCIO

 

Cansancio.
Se palpa, se percibe,  cada vez más intenso.
Y yo también lo siento.
Nos acercamos a un año desde el comienzo de la pandemia.
Meses de confinamiento, apertura posterior, limitaciones, afirmaciones y desmentidos, cambios de criterio, personal sanitario exhausto, ocultación de datos, confusión.
Y sobre todo, miles de compatriotas fallecidos,  de todos los géneros, aunque mayoritariamente aquellos que trabajaron y pelearon duramente,  durante toda su vida , para crear una familia, un hogar y aportaron su esfuerzo para mejorar el desarrollo económico de este país.
Entre todo ello, algo de luz.
La aparición de las ansiadas vacunas, aunque con cierta reticencia inicial por gran parte de la población sobre su efectividad o posibles efectos colaterales, evidentemente crea un signo de esperanza.
Sin embargo, el ciudadano contempla, desconcertado, que el ritmo de vacunación no es el esperado, que el aspecto económico se superpone al humanitario, que el mayor postor es el  destinatario preferido  por parte de los proveedores farmacéuticos.
Porque, mientras se clarifica el proceso, hay personas, compatriotas nuestros que siguen falleciendo.
Y lamentablemente, forman parte de la estadística diaria, casi rutinaria. Solo números.
¿ Esto es lo que valemos, como sociedad, como país, como mundo ?
No tengo porque reprochar que el sector farmacéutico, privado, necesite recuperar las inversiones de todo tipo realizadas.
Y evidentemente, conseguirán alcanzar un alto beneficio  legitimo.
Pero ¿ de esta forma?.
¿Donde queda la ética, el compromiso, la solidaridad, el bien común?
¿ Todo se reduce.....a un negocio?
Es posible que el equivocado sea yo creyendo, románticamente , que vivo en un mundo que no existe.
Pero, mientras tanto el cansancio se apodera de mi, acompañado de desencanto y rechazo ante el paisaje.
Dado que pertenezco al denominado perfil de riesgo espero ,como otros muchos, la ansiada fecha de vacunación que no va a depender de un proceso ético. 
Solamente del final de una subasta y la efectividad del calendario sanitario.
Aparentemente,  solo soy persona y ciudadano cuando se solicita mi voto.
Y me pregunto cuantos euros vale una vida.
Parafraseando a mi , siempre recordado , Groucho:
Nunca aceptaría ser socio de un club que admitiese gente que no tiene valores.
Solo cuenta de resultados.