domingo, 16 de junio de 2013

UNA COPA, EL MAR, LA PLAYA Y TU......





Andamos largos caminos buscando, intentando, consiguiendo, fracasando, madurando.
En cada momento, en cada período de nuestra vida,  las motivaciones son distintas.
A veces  materialistas y en ocasiones utópicas, románticas, desinteresadas o egoístas.
Y continuamos avanzando, dejando cicatrices en nuestro cuerpo y en nuestra alma.
No siempre seguimos la ruta correcta. 
Nos falta información, experiencia, aprendizaje, realismo.
Y muchas veces nos sobra ingenuidad.
Pero, a pesar de ello, seguimos caminando, tropezando y con  suerte , entusiasmo y fortaleza..... avanzando.
Hasta que, superada la vorágine inicial, descubrimos la belleza de la simplicidad.
Miles de cosas  están a nuestro alrededor y nos han pasado desapercibidas.
Y empezamos a valorarlas, a descubrirlas, a ser un poco mas sabios, más inteligentes, más humanos.
El abrazo de un verdadero amigo, la buena gente, una copa de vino, un bello texto, una puesta de sol, esa canción que nos retrotrae a aquella época donde todo parecía fácil, donde vibrábamos, amábamos y éramos felices....
Si....felices.
Y te preguntas que no has sabido hacer para que, al llegar a un determinado punto de inflexión en tu vida, esa sensación haya desaparecido, esté olvidada o vagamente recordada.
Y sin que tengas una respuesta definitiva, algo te hace intuir que la vida es mucho más simple.
Y tu, solamente tu, la has convertido en complicada.
Y sueñas con que , en un último destello de inteligencia, puedas pasar el resto de tu vida en un bello paraje con
una copa, el mar, la playa .......y una mirada que te haga vibrar.

miércoles, 12 de junio de 2013

TRENES








Reconozco que, desde mi infancia, he sentido fascinación por los trenes.
Esa sensación de escapada,  nuevos paisajes y amplios horizontes que desfilaban ante la mirada sorprendida de un niño   era maravillosa,  incrementada y mitificada por los textos de mis primeros libros de aventuras.
A posteriori, mi pasión por el cine contribuyo a aumentar dicha fascinación.Películas como Extraños en un tren, Asesinato en el Oriente Express, etc, se integraban en mi mundo de fantasía y me hacían imaginar todas y cada una de las sorprendentes situaciones que en un tren podían suceder. 
 Un deseo de recuperación del romanticismo de aquella época, dio lugar a la restauración de vagones e instalaciones de míticos trenes como el Transiberiano, el propio Orient Express o el que circula por la India, cubriendo la llamada Ruta de los Marajás, convirtiendose en un apetecible objetivo para gente viajera, otra de mis pasiones.
Curiosamente y a pesar de ello , nunca he llegado a realizar ninguno de dichos viajes.
Independientemente del coste económico, nada desdeñable, no he encontrado una respuesta satisfactoria que me permita responder a porque ha sido así.
Es ahora, cuando se mezclan tantas ideas en mi cabeza, que he encontrado un cierto paralelismo con ese hecho y el devenir de mi vida.
Simbólicamente y haciendo balance de la misma, he tenido la sensación de que uno toma muchos trenes pero también  los  pierde , sin que en ese momento sea consciente de ello.
Y de todo tipo: laborales, sentimentales o de renuncia a ciertas experiencias que estoy seguro hubiesen enriquecido mi bagaje.
A veces ha podido ser por exceso de equipaje, rutas equivocadas, falta de información o carencia de brújula.
Y la obvia pregunta surge espontánea:
¿ Todavía está uno a tiempo de "subirse al tren" ?
¿ Es demasiado tarde o todo lo contrario?
Conozco a muchas personas, algunas  muy queridas, que me contestarían que ese tiempo ya paso.
Y esa respuesta, provoca en mí una innata rebeldía.
Creo firmemente que la independencia personal pasa por saber escuchar los comentarios de toda aquella persona que lo hace con cariño e interés, pero eres tu el que debe tomar las decisiones.
Y las mías no las quiero variar.
Disponemos de más tiempo, oportunidades,  fuerza y entusiasmo de lo que nosotros mismos creemos.
Y voy más alla: 
Cada vez que alguien te comunica una mala noticia sobre personas que directa o indirectamente conoces y cuyo  presente y Destino se ha complicado por causas de todo tipo, hacen que me reafirme en mis convicciones.
Siempre hay tiempo para subirse a un nuevo tren.
Siempre hay nuevas rutas que explorar.
Solo depende de ti.