martes, 29 de marzo de 2022

DANA

 


En reciente entrevista televisiva con Luis Rojas Marcos, actualmente profesor de Psiquiatría en la Universidad de Nueva York , cuya trayectoria profesional  le ha llevado a ocupar puestos tan notables como la dirección del Sistema Psiquiátrico Hospitalario de la ciudad de Nueva York y posteriormente Presidente del Sistema de Hospitales Públicos de dicha ciudad, alertaba que el impacto de dos años de pandemia , los interrogantes todavía vigentes sobre su conclusión y las consecuencias económicas y sociales derivadas  de la invasión de Ucrania por parte de Rusia,  está haciendo mella en la salud mental de la población.
Menciones a una posible intervención nuclear , como preludio a una Tercera Guerra Mundial, no contribuyen precisamente a  mejorar las cifras correspondientes a depresiones , ansiedades, suicidios y abuso de sustancias , que se han multiplicado de forma significativa.
En nuestro país, el Servicio de Meteorología  alertaba recientemente sobre las consecuencias de la falta de lluvia y especulaba con posibles restricciones por sequía durante el próximo verano , con el consiguiente perjuicio económico para el sector turístico. 
Hace escasos días, dichos datos se veían modificados  por una serie de borrascas que han hecho recuperar el nivel de los embalses.
En Andalucía , mi lugar de residencia actual, los cielos se volvían rojos debido al polvo del Sahara que trajo consigo la borrasca Celia,  acompañado de grandes lluvias de barro, mientras que en Levante se producían desbordamientos puntuales. 
Existen las DANAS meteorológicas y las existenciales. Estas últimas las defino de forma similar.
Alteraciones en tu paisaje, borrascas puntuales y búsqueda de resiliencia ante las adversidades propias o ajenas.
Pandemia, volcán de la Palma, Ucrania, costes energéticos disparatados , conflictos sociales , hiperinflación, etc.
Ante todo ello, tengo una sensación similar a cuando , transcurrido un cierto tiempo sin hacer ejercicio, retomas la actividad y te percatas de tu bajo estado de forma.
En este caso, no es tanto un cansancio físico, sino más bien mental.
He escuchado, en estos últimos días y particularmente desde el comienzo de la invasión de Ucrania, a muchas personas haciendo el mismo comentario: ¿ Que más va a ocurrir?
Detrás de esa pregunta, existen sentimientos de angustia,inquietud e incertidumbre ante el futuro.
Que , al igual que a mi, les provocan rechazo y preocupación.
Y eres consciente de lo injusto que puede sonar esta reflexión cuando, simultáneamente, mueren hombres, mujeres y niños en una guerra geopolítica, cuyas consecuencias futuras a corto y medio plazo son imprevisibles.
Una vez más, eres consciente de que , todos los esfuerzos que realizas para reconducir tu vida, están condicionados por las decisiones que toman en un despacho los que manejan realmente los hilos.
Haciendo bueno , lamentablemente, el viejo proverbio africano:
“ Cuando los elefantes luchan, lo que sufre es la hierba"